sábado, 28 de noviembre de 2015

oh, it's christmas, again.

Siento a velocidad de vértigo cómo de rápido de estan pasando estos últimos meses y cúan de cerca estamos del 2016 que casi ni me lo creo. Presiento cómo toda mi vida ha cambiado tanto en estos dos meses, pero no a mejor, sino a una situación de desconcierto al que nunca me había enfretado antes, cómo poco a poco se están asomando los amigos de verdad, los de buena calidad o cómo de raro es no ver a ciertas personas a todas horas, tan raro que a veces olvido cómo resonaba sus carcajadas o cómo era verles metiéndose contigo. A veces siento que no me apetece empezar año. Que si, que es un nuevo comienzo y nuevas 365 oportunidades pero es que cada día es una oportunidad y por cambiar de número no va a cambiar mi vida en absoluto. En verdad no tengo ganas de empezar otro año. No sé, ni siquiera parece que las Navidades estén a la vuelta de la esquina, por qué qué es navidad si no tienes a nadie con las ganas de darte un megaabrazón para demostrarte que realmente te ha echado de menos todo este tiempo. Quizás tanto frío queme, pero también despierta.