sábado, 30 de mayo de 2015

Jet lag - Simple Plan

Qué canción más bonita está sonando en mi lista de reproducción. Y cuántos recuerdos. A veces me odio por echar de menos esas cosas de hermanas que teníamos, esas canciones, esas tardes de locuras, tus venazos y risas, mis manías, pero nos soportábamos. Nos soportábamos como hacían las hermanas, nos cuidábamos, nos echábamos de menos cuando no estábamos juntas.Lo típico de unas amigas. Y supongo que al igual que el resto, nos necesitábamos. Nos necesitábamos en cada tarde de verano, en las noches de rayadas, dibujando por msn y jugando a chorradas por animar a la otra, contando chistes malos, esas cosas que se solían hacer en la eso, acudíamos a la otra siempre que queríamos y estábamos cada madrugada de domingo, cada 8 de la tarde, cada cumpleaños, siempre. Supongo que eras la única capaz de hacerme llorar por mi cumpleaños al leer el blogg y supongo que nunca olvidaré todo lo bueno que compartimos, el árbol de navidad que montamos, todas y cada una de las fotos que teníamos(supongo que por eso no borro tuenti), cada canción.
 Y nunca mejor dicho: " you say good morning when it's midnight ".




martes, 26 de mayo de 2015

whatever

Supongo que ahí es donde reside la magia de las canciones, que te hacen sentir como si tuvieses un giratiempos y pudieses retroceder por unos instantes a aquel pasado mejor. Me gusta ponerme a escuchar canciones antiguas, y , es más, llevo dos días escuchándome el primer disco de Maldita Nerea. No sé si por entonces las cosas iban bien en mi vida o mal, pero no sé, me calma "seis" y "adiós".

Ayer dando vueltas a todo como suelo hacer siempre, descubrí que dos de mis mayores defectos son el hecho de pensar todo una y otra vez, siendo incapaz de dejarme llevar, siendo incapaz de dejar las cosas fluir, y el hecho de que soy una persona temporal porque soy incapaz de quedarme al lado de alguien toda la vida, pero tampoco lo necesito, he aprendido a sobrevivir así.

Creo que soy alguien que sabe cuidar muy bien de los suyos, pero no puedo prometer que me quedaré a la mañana siguiente. Alguien que se ha desvinculado de todo aquel que un día fue su mejor amigo, pero que se lleva el recuerdo consigo. Alguien que no se estanca en el pasado y continua, porque eso es lo que le han enseñado desde pequeña. A ser fuerte y a no rendirse, pero abandonando siempre. Ya no me importa que nadie se quede conmigo, porque todos vienen y se van, ya no me importa las decepciones. Tocado y hundido. Me da exactamente igual el resto de la gente porque son unos hipócritas todos.

Estoy cansada. Estoy psicologicamente cansada, agotada, desganada y por primera vez siento que he tocado fondo, que se esta agotando mi paciencia, que me estoy encerrando en mi y que soy incapaz de abrirme a alguien, porque ni siquiera soy capaz de seguir pensando en todo como suelo hacerlo siempre.

domingo, 24 de mayo de 2015

I'm turn into a monster

No sé si es el cansancio, las desganas, todo el estrés que te deja segundo en el cuerpo, o yo, pero cuando me ha dicho María que si nos vamos a donde sea, no me hubiese importado dejar todo de lado para irme.

Muchas veces decimos que todo cambia, que todos cambian, cuando en realidad los que hemos cambiado somos nosotros. Ya no consentimos más que nos mientan, que nos decepcionen, ya no aguantamos más estupideces, afrontamos la vida, la realidad y seguimos hacia delante. Convirtiéndonos en auténticos monstruos, quizás eso es lo que llaman madurez. Aprender a asumir que , es verdad, las cosas son como son, ni como nos gustaría que fuesen ni como deberían ser. Vemos cómo de hipócritas nos hemos vuelto, cómo de interesados hemos terminado siendo, cómo nos han corrompido todo y todos. Ya no queda más paciencia, más aguante, ya soltamos todo, sin importarnos las consecuencias, el escozor de las heridas, es más, la aguantamos y seguimos. Ya da igual quien nos decepcione porque van a acabar decepcionandonos todos, incluso nosotros decepcionaremos. No más días de irse a la cama imaginándonos un futuro mejor, no más veces de creer que nos ha de pasar las cosas buenas. Aceptamos que demasiadas coincidencias es signo de que es imposible que sea cierto, aceptamos que nadie va a dar lo mismo que tú das y que nadie se va a preocupar ni la mitad de lo que tu haces, somos conscientes de que todos nos van a utilizar, queriendo o no, y es una pena ver que nos hemos escondido tras una coraza de acero para que no nos hagan más daño. Supongo que la monotonía y la soledad no es tan mala.

miércoles, 20 de mayo de 2015

"Life is simple. You make choices and you don't look back" - Han

Ser fuerte dejó de ser una opción. Empezó a ser prioridad. Y entonces empieza a cambiar la perspectiva de las cosas. Ya no más remordimientos, ya no más culpabilidad, ya no más por qués. He dejado los “y si” y he optado por los “ por qué no ”. No consiento más subestimación, no más de esas veces en los que permito que el mundo me hunda, porque he aprendido que el peor monstruo al que nos enfrentaremos es a nosotros mismos y a la vez únicamente nos tenemos a nosotros. Ironías de la vida. No es cierto eso de que “la gente cambia” cuando a veces somos nosotros los que hemos escogido la opción de cambiar. De dejar costumbres, de abrir nuevas espectativas. Quizás buenas, quizás malas. Y yo sé que he cambiado ( de algún modo ). Me he dado cuenta de que ya no consiento que se rían de mí en mi cara, he asumido que todo en esta vida es cuestión de proponerselo ( y a veces será jodidamente duro, no lo dudo, pero seguro que merece la pena ), y que a veces ser la diferencia está bien. Ni siquiera lloro tanto como antes. Incluso cuando me dan los golpes más duro, me aguanto. Porque mi padre tenía razón al decir que llorando no soluciono nada. Y ni la vida me va a regalar las oportunidades ni llorando las voy a conseguir. Quizás el cambio esté bien, y puede que esto era lo que tanto tiempo llevo buscando para empezar de nuevo, empezar a vivir. Y dejarme llevar, sin arrepentirme de nada.