miércoles, 28 de enero de 2015

Can anybody hear me?

Hipocresía, definida por la RAE como fingimiento de sentimientos o cualidades a los que verdaderamente se tienen o se sienten. Creo que en una oración tan simple se describe a toda una sociedad lleno de personas con ese adjetivo como cabecera de su curriculum vitae. Hipócrita es la palabra que veo continuamente por la calle, las redes sociales, hipócrita es el adjetivo que define a gran parte de esta sociedad. ¿Dónde se han quedado aquellos valores auténticos? ¿Dónde se ha quedado el amor, la felicidad, la alegría, el cariño y todas sus consecuencias? ¿Y el amor por el arte, el amor por los escritos, por la poesía y los versos, por las pintadas en los lienzos?
Es triste querer mirar a tu alrededor en busca de alguien diferente al resto, es triste intentar mirar a través de lo borroso para buscar una pizca de esperanza en la humanidad. Qué necesidad hay de pretender ser lo que no es , qué necesidad hay de ser un posturitas y llenar de mierda aquellos valores que hace décadas atrás era lo más auténtico de la sociedad, qué necesidad hay de hacernos sangrar a los oídos con vuestras mierdas y hacernos llorar con vuestra incoherencia. Porque en esta sociedad el ignorante es el que manda y las personas con algo de cabeza son aquellos que callan. Porque hoy en día los ignorantes se ríen de los cultos, tener más tetas que cabeza es lo que mueve y reírse de lo estúpido es aquello que es popular. Habéis hecho que me llegue a repugnar todo aquello que antes me gustaba tanto. Qué necesidad hay de presumir de todos los bienes materiales ( que sí, que yo no os niego que me encanta comprar , pero compro por mí, no por los demás) y predicarlo por todas las redes sociales, qué interés tiene el hecho de subir una foto a instagram y tener 500 me gusta encima de una frase "filosófica". Y por qué no sois capaces de volver a escribir poesía, por qué no sois capaces de volver a los paseos interminables llenos de charlas eufóricas o melancólicas, por qué se ha perdido la costumbre de hacer felices a quienes queremos tan solo por el hecho de querer, dónde se ha quedado el amor por captar atardeceres y exponerlos entre dos cristales sostenidos por una tuerca, dónde se han escondido las palabras que una vez emocionaron o dónde se ha quedado la admiración hacia la belleza de un cuadro por el gusto al arte.
Habéis destruido hasta aquello que nos hace humanos, habéis destruido incluso el concepto de amor. Enamorarte de alguien como en las películas antiguas, sacarle a bailar en la noche del baile, hacerle regalos sin necesidad de que el vecino de enfrente o tu amiga de la otra clase se entere, querer por querer. Y algunos me preguntáis que si no me interesa nadie. Y cómo queréis que me interese alguien si todos tienen los mismos valores.
No soy alguien que alza la voz para llamar la atención, pero sí la alzo cuando hay necesidad de proteger aquello por lo que me define, aquellas cosas que me llenan, y cuando alguien toca algo de ello saco mi peor yo. Habéis arruinado tanto el arte, el amor, la fotografía como los escritos. Habéis roto todo lo que algún tiempo atrás fue algo único, simplemente por haber querido dejaros llevar por el interés, la hipocresía y el presumir. Y finalmente vais a seguir encontrando ese vacío junto a la almohada un sábado a las 5 am cuando veas que ya no queda tías con las que liaros, vais a sentir esa soledad cuando dentro de unos años veáis como aquellos amigos de instituto han logrado cada uno de sus sueños y os sentiréis tristes cuando busquéis alguien a querer y nadie esté dispuesto a ello.

Atentamente,
MZ

lunes, 26 de enero de 2015

Find some thing you love and let it kills you

Sometimes all i need is a sad day filled with sad songs, a pencil and a piece of paper to find myself again.


viernes, 16 de enero de 2015

Life's resolutions


1. Me gustaría volver a coger un pincel y unas temperas, abrir un cuaderno y ponerme a dibujar de nuevo. Incluso me gustaría volver a asistir a clases de pintura.  La verdad es que no sé muy bien por qué decidí dejar de pintar, dejar de hacer una de las cosas que siempre me ha gustado mucho, dándoseme mejor o peor, pero siempre la presencia de un lápiz y un cuaderno de hojas en sucio me han acompañado en las cenas interminables de los padres. Adoraba dibujar de pequeña hasta el punto de que quería convertirme en diseñadora de moda. Luego crecí y me di cuenta de que solo 1 de cada 10 es capaz de ser realmente alguien en ese mundo. Sin embargo, dibujar siempre , de algún modo, me tranquiliza, me calma. Sigo a veces dibujando cuando me siento mal. Y acompañado de un poco de música nunca viene de más.

2. Tengo una preciosa reflex guardada en una funda no tan bonita en mi habitación y la verdad que me gustaría hacer dos cosas: comprarme un libro de fotografía o asistir a un curso y comprarme un objetivo nuevo. Para que juntos puedan salir de mi mano imágenes impresionantes. Dicen que una foto dice más que mil palabras y creo que va a ser cierto. La esencia de un atardecer captada en unos píxeles, la sonrisa de un amigo en un momento de arrebato de felicidad o ver cómo de mojado están las calles de tu ciudad, son de las pequeñas cosas que componen la vida y que nunca tenemos la oportunidad de guardarlas en el cajón del recuerdo debido a nuestra memoria. 

3.Viajar. Llevo tres días metida en tumblr buscando y mirando millones de fotos sobre cualquier lugar del mundo. Las vías de un metro, playas paradisiacas, ciudades abarrotadas de gente, cascadas teñidas de cielo e incluso océanos, se encuentran entre mis búsquedas recientes. No tengo ni idea de por qué de repente este mono de irme lejos, de coger el pasaporte, hacer las maletas, cogerme un libro,la cámara y viajar sola. Recorrer mundo y visitar la verdadera esencia de una ciudad, enamorarme de cada una de sus esquinas y encontrar lugares escondidos a los ojos del mundo. Coger mi libro favorito y tirarme en un lado de la playa a leer mientras el sol cae de nuevo otro día más. Ir a un monumento a sacar fotos y toparme con unos puestos de ropa vintage por la calle y gastar más horas buscando piezas únicas en vez de sacar fotos. O tomar mi primera clase de buceo. Algún día finalmente podré irme sola o acompañada a recorrer mundo y a perderme en los interminables asfaltos de las carreteras que me lleven a mi próximo destino.


domingo, 4 de enero de 2015

Copenhague - Vetusta Morla

Tantas fechas, tantas miserables pintadas sobre el frío asfalto de las calles de Madrid , tantas maneras de emocionar leídas en twitter , tanto dinero gastado en ramos de rosas que finalmente marchitarán, tantos ' te quiero' s vacíos y tantas palabras efímeras para el tiempo. Sin embargo, nos hemos olvidado de lo más importante, desgraciadamente hemos olvidado cómo querer.
Sentirnos llenos por otra persona no es sinónimo de felicidad, textos eternos y fechas no tan únicas no es signo de amor, ramos de flores, vídeos sobre caminos llenos de post its y velas, aromas que nos traen tantos recuerdos porque quizás hayamos sido los culpables de dicho regalo.. ¿realmente eso es querer?
Quizás sea yo quien no sepa querer, quien jamás ha sabido querer y creo que lo seguiré haciendo durante largo tiempo. Pero no me importa no saber querer, al igual que no sé muchas cosas sobre la vida, porque algún día finalmente se aprenderá de una manera o de otra.
Supongo que todos buscan una persona que les apoye cuando no pueda más, su mejor pilar, su soporte más firme, su pañuelo, unos brazos entre los que rodearse para sentirse un poco más fuertes cuando ser fuertes y felices no está en otra persona sino dentro de uno mismo. Ser alguien fuerte consiste en superarse día a día a uno mismo y felicidad es sinónimo de quererse, de quererse a uno mismo hasta reventar, de mirarse y ver que no podrías haber sido otro porque no lo hubieses hecho mejor. Creo sinceramente que tenemos conceptos equivocados de amor y felicidad, y que solemos unirlos al pronombre "él" "ella". Quizás el verdadero sentimiento hacia una persona finalmente lo encuentren algunos pocos buscadores, y quizás no sea unos largos buenos días un lunes por la mañana, quizás no sea las pintadas bajo una ventana o rosas a fuera de la puerta, puede que no se encuentre en biografías de redes sociales, quizás ni siquiera se encuentre en coger al otro de la mano y pasear por Madrid durante las navidades y abrazar al otro porque haga frío. Quizás querer a alguien signifique más que todo ese postureo que vemos en nuestras vidas a diario, quizás querer sea encontrar a alguien a quien no necesites ni quien te necesite a ti, pero que os hagáis falta. Quizás querer sea esa persona quien escucha tus sentimientos una madrugada de sábado en vez de irse a beber por ahí. O quizás yo sea la rara de esta sociedad, o la cuerda de todo esto, pero yo he dejado de buscar en el rincón de las barbaridades para encontrar a quien busco.

viernes, 2 de enero de 2015

Me gusta el olor del café a cualquier hora del día, la sensación del agua caliente al meterme en la ducha en un día de invierno frío, escuchar la lluvia caer antes de dormirme. Me gusta ver a los míos felices, ver cómo no pueden dejar de sonreír y lo felices que se sienten por algo o alguien, me gusta ver a mi abuelo y ver lo contento que se pone los pocos días que estoy con él, cómo me cuida y como se preocupa cada segundo del día por mí. Me gusta ver todo lo que he logrado ser a lo largo de tantos años, ver cómo he madurado, he crecido, he logrado ser todo lo que soy hoy en día; la cara de sorpresa que se les pone a todos los que me llegan a conocer y ver cómo me dicen que soy distinta a los demás chinos, ver lo agradecidos que están por lo que digo o hago. Me gusta ver atardecer, subirme a azoteas, es más, quisiera alquilar una azotea algún día, aunque sea por una noche y rodearme de buena gente y ver amanecer. También me gusta ver mi capacidad de afrontar las cosas, ver cómo soy capaz de decir no y lograrlo, mi forma de ver las cosas, de ver que la realidad es así y de tener las cosas claras. Pero me he dado cuenta de que sigo teniendo mi parte ñoña de 1º de la eso, de que por muy fría que me haya vuelto en cuanto a querer a alguien sigo creyendo en que las cosas algún día mejorarán y que se puede seguir creyendo en las personas, que no todos van a coger un puñal y clavártelo en cuanto te gires. Y, sobretodo, me gusta la gente que no hacen promesas. ¿Por qué prometer cuando se van a romper las promesas? Supongo que los filósofos tenían razón al decir que solo lo compuesto se descompone. Y quizás esa sea el motivo por la que las cosas acaban. Porque prometemos tantas cosas que al decirlas en voz alto parece que ya lo hemos cumplido, que 'ya da igual', cuando en realidad finalmente acabaremos rompiendo las promesas. Por eso me gusta la gente que no promete, que no te promete el cielo ni la luna, que no te promete que van a estar siempre a tu lado, en tus caídas, en tus metas, en tus errores y en tus victorias, aquellos que no te dicen que jamás te fallarán, que siempre tendrás un hombro en el que llorar. Supongo que hablar ahora con Marina me ha hecho ver esto último, que de todos aquellos que me dijeron que siempre, que gracias que nunca me van a fallar, ya no están, y la única persona que nunca me prometió nada es quien más está hoy en día conmigo. Y quizás sea verdad que la vida no consiste en llegar a la meta final, sino en disfrutar el camino con quienes tienes.



Se incomprendidos - Morrigans


asumo que me dará igual lo que opinen los demás, yo siempre seré distinto.
asumo que es lo natural , presumo de normalidad aunque por dentro estoy muriendo de frío.
estoy a punto de saltar, entregarme a los brazos del vacío
y cuando ese momento, siempre estás a mi lado, para saltar conmigo
porque somos algo inusual, poco habitual, somos incomprendidos
por todos los demás, huimos de lo establecido,
detente aquí un momento y salta conmigo
por no ser uno más, por todo lo que hemos vivido
permaneciendo juntos los incomprendidos.
me está faltando el aire dentro de esta habitación, y no puedo explicarme el motivo ni la razón
por la que tú aún sigues aquí, por la que yo respiro a través de ti, 
y nadie nos entenderá.