Dicen que no se aprende a base de años, sino de los golpes que te puede dar la vida. Que cuanto más fuertes sean y tú mayor aguante tengas, con mayor éxito saldrás hacia delante.
Siempre he creído que de amigos no me podía quejar, que todos me querían tal como era, que iban a estar ahí siempre conmigo, sin fallarme, 24/7. ¿Y por qué? Porque llevábamos 13 años juntos y, como siempre, pensé que no me podrían fallar aquellos amigos de toda la vida.
Sin embargo, siempre me han fallado y nunca han descubierto mi auténtico yo.
Cuando llevas toda tu vida yendo a un lugar en el cual tenías que agradar a los demás, un lugar en el que jamás te preguntaron un 'que te pasa' o que nunca fueron capaces de ver a través de tu tristeza, cuando casi siempre te querían por interés, cuando llevas toda tu puta vida pensando que la gente es odiosa, que son horribles todas las personas a quienes ves cada día, cuando te dan asco aquellos amigos de toda la vida, es entonces cuando decides dejar de creer que sigue habiendo personas ahí fuera que merezcan un poco la pena, que merezcan la pena para que luches un poco más por ellas.
Pero de repente la vida decide enseñarme que sigue habiendo personas que merecen la pena, que no tengo por qué seguir fingiendo quien no soy, que no tengo por qué seguir siendo fuerte yo sola, que no tengo por qué seguir llorando a solas, que puedo confiar y que esa gente confíe en mí. Y es entonces cuando aparecen 7 tesoros en mi vida, 7 personas que me demuestran que solo han sido 13 años de mala suerte pero que eso no significa que durante toda mi vida vaya a estar rodeada de mala gente.
Son 7 personas que en tan solo nueve meses me han cuidado, me han animado, me han alentado, me han ayudado a seguir cuando no podía más, me han enseñado a ser fuertes, a vivir cada día como si fuese el último,me han enseñado a ver el lado positivo de las cosas junto a ellas, que el dolor no tiene por qué quedarse tan adentro y que puedo echarlo a fuera con ellas. Pero sobretodo, me han dejado mostrar mi mejor versión y , es más, han decido quedarse con esa parte a pesar de todos mis contras.
Me han salvado en todas las maneras en las que se puede salvar a una persona.
Y por una vez en la vida no quiero que ni la vida ni la suerte ni el karma me las arrebate, porque siempre que se presume de algo se acaba terminando y no quiero, no quiero que las 7 mejores personas de todo un año dejen de estar conmigo. Van a ser mi pequeño secreto, esa parte de mi vida a lo que llamo yo felicidad. Y quizás, tan solo quizás, la felicidad sea tener a personas como ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario