Llevo dos días pensando en esto y la verdad es que, por mucho que me queje de cómo soy, de intentar evitar todo lo que esté relacionado con ser china, sé que si no fuese como soy no sería así de especial. En el sentido de que si comparas cómo soy yo con el resto de chinos, verás que soy especial, o rara, o no sé, llamadlo como queráis. Ves mi instagram y ves el del resto de chinos y yo misma me doy cuenta de que no necesito tener 2563 fotos de comida, de bolsos caros, de lugares paradisiacos, no necesito demostrar que puedo pagarme un año estudiando fuera, no necesito presumir de mí ni de las cosas que tengo porque sé quien soy y sé lo que tengo. Y por mucho que hayan chinas que se hayan españolizado tanto como yo, finalmente puedo ver cómo siguen siendo igual de chinos que el resto de los siete millones más. Supongo que por eso admiro tanto a mi abuelo y a toda la familia de padre en general. Admiro su sinceridad y su honradez como personas, admiro su ausencia de necesidad de demostrar todo aquello que sería equivalente a su fortuna, admiro su manera de demostrar lo que valen destacando de entre los chinos pero sin llamar la atención y sobretodo les admiro por no quererse comparar con el resto de sus amigos. Y quizás esté mal visto en china no tener un buen trabajo ni tener dinero, quizás esté mal visto no casarse, no tener una familia ni nietos que dar a tus abuelos, quizá esté mal visto perseguir tus sueños y abandonar esas tradiciones que sujetan a todos, pero yo ni quiero ni tengo la necesidad de ser como ellos. Y de ahí que creo que las cosas empezarán a cambiar cuando la gente quiera cambiar su manera de pensar, cuando se den cuenta de que existen más motivos por los que vivir que el dinero y presumir.
"Lebenslanger Schicksalsschatz" is not something that develops over time. It is something that happens instantaneously. It courses through you like the water of a river after a storm, filling you and emptying you all at once. You feel it throughout your body, in your hands, in your heart, in your stomach, in your skin… Have you ever felt this way about someone?
viernes, 28 de noviembre de 2014
que la palabra que reine sea libertad, que no se venda la gente, que haya lealtad.
Supongo que las cosas comenzarán a cambiar el día en el que cambiemos nuestra forma de pensar, de ver las cosas, nuestro prototipo de felicidad. Desde pequeños nos han educado para lograr aquello que para lo sociedad es lo mejor pero que a lo mejor para nosotros no, siempre nos han educado para destacar en aquello que nos gusta, en acabar los estudios, obtener la nota necesaria para ir a la universidad,trabajar en aquello que nos de montones y montones de dinero, en casarnos, tener una familia y ser lo más feliz del mundo mundial. O básicamente en aparentar que somos más que el resto.
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